El pozol es una de las bebidas más emblemáticas de Chiapas. Heredada de las culturas mayas y zoques, ha sobrevivido al paso de los siglos y hoy es símbolo de identidad regional.
En la época prehispánica, el pozol era consumido por viajeros y campesinos por su capacidad de hidratar y nutrir. Además, se consideraba una bebida ceremonial en rituales indígenas.